Más orden y menos caos en la oficina
Michael Lieb, propietario del taller de chapistería Gogolin en Singen am Hohentwiel, recuerda bien la época anterior a plancraft. El registro de las mediciones era complicado y llevaba mucho tiempo, ya que no existía una forma sencilla de transferir los valores de las facturas a cuenta. La gestión de los datos maestros también resultaba confusa, lo que dificultaba el cálculo de los presupuestos. A ello se sumaba la ausencia de una solución centralizada para el registro de horas.
Con plancraft, esto ha cambiado radicalmente. La creación y actualización de mediciones se realiza ahora de forma rápida y sencilla, mientras que las facturas a cuenta pueden actualizarse con unos pocos clics. Gracias a la clara gestión de los datos maestros, los cálculos son uniformes y las ofertas recurrentes pueden elaborarse con un esfuerzo mínimo.
También se han producido mejoras considerables para los empleados. Ahora tienen acceso a todas las funciones importantes a través de una única aplicación: desde el registro de horas, pasando por la navegación hasta las obras, hasta la consulta de las instrucciones de trabajo y el archivo de documentos. Esto no solo ahorra tiempo, sino que también reduce los errores y las ambigüedades en el día a día laboral.
Coordinación más eficiente de las obras
Antes de utilizar plancraft, al equipo de oficina le resultaba difícil saber cuándo se encontraban los instaladores en cada obra. La comunicación sobre citas o nueva información entre los instaladores y la oficina tampoco era la ideal.
Con la implantación de plancraft, esto ha cambiado. El panel de planificación digital permite ahora al equipo de la oficina planificar todas las intervenciones de forma clara y saber en todo momento cuándo y dónde se encuentran los montadores.
Conclusión: un auténtico punto de inflexión
Michael Lieb está convencido: «La implantación de plancraft fue para nosotros la decisión acertada. La transición fue sencilla, el manejo es intuitivo y resuelve casi todos los problemas que teníamos anteriormente. ¡Lo recomendamos sin reservas!»





